Tengo Una Soledad Tan Concurrida
Sentirse solo en época de Navidad; es algo contradictorio ya que es la época del
año en que las familias se reúnen, las amistades se reencuentran, es época de
amor de gozo de felicidad… pero para algunas personas esto no es así. Ya que
aunque tengamos la visita de la familia, los amigos o los seres queridos en
ocasiones nos sentimos solos, ya que no compartimos todos el mismo espíritu de
esta época, que se ha convertido en algo solamente material y estamos dejando
de lado lo más importante que es el amar…
Como el poema de Mario Benedetti "Rostro de vos" que
magistralmente señala:
Tengo una soledad tan concurrida
Que puedo organizarla
Como una procesión
Por colores
Tamaños
Y promesas
Por época
Por tacto
Y por sabor.
Pero… ¿Cómo se
puede estar solo, y al mismo tiempo
acompañado?
Se puede interpretar la soledad de dos modos: el estar
solo o el sentirse solo.
Estar solo es un hecho común para todos. No siempre
estamos acompañados. Esta experiencia de soledad se puede disfrutar mucho y
suele ser muy constructiva.
Cuando estamos solos podemos estar sin hacer
absolutamente nada y sentirnos bien, descansar, disfrutar de la naturaleza,
tomar el sol, caminar, meditar o simplemente hacer lo que nos gusta sin
interferencia de otras personas.
Sentirse solo es diferente, porque uno se puede sentirse
solo también en compañía.
Como el propio Benedetti dice:
Después de la alegría viene la soledad
Después de la plenitud viene la soledad
Después del amor viene la soledad
Esta es una pequeña reflexion para los que nos sentimos solos...
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