martes, 27 de diciembre de 2011


Tengo Una Soledad Tan Concurrida

Sentirse solo en época de Navidad;  es algo contradictorio ya que es la época del año en que las familias se reúnen, las amistades se reencuentran, es época de amor de gozo de felicidad… pero para algunas personas esto no es así. Ya que aunque tengamos la visita de la familia, los amigos o los seres queridos en ocasiones nos sentimos solos, ya que no compartimos todos el mismo espíritu de esta época, que se ha convertido en algo solamente material y estamos dejando de lado lo más importante que es el amar…

Como el poema de Mario Benedetti "Rostro de vos"  que magistralmente señala:
Tengo una soledad tan concurrida
Que puedo organizarla
Como una procesión
Por colores
Tamaños
Y promesas
Por época
Por tacto
Y por sabor.
 Pero… ¿Cómo se puede estar solo, y al mismo tiempo  acompañado?

Se puede interpretar la soledad de dos modos: el estar solo o el sentirse solo.

Estar solo es un hecho común para todos. No siempre estamos acompañados. Esta experiencia de soledad se puede disfrutar mucho y suele ser muy constructiva. 

Cuando estamos solos podemos estar sin hacer absolutamente nada y sentirnos bien, descansar, disfrutar de la naturaleza, tomar el sol, caminar, meditar o simplemente hacer lo que nos gusta sin interferencia de otras personas.

Sentirse solo es diferente, porque uno se puede sentirse solo también en compañía.


Como el propio Benedetti dice:

Después de la alegría viene la soledad
Después de la plenitud viene la soledad
Después del amor viene la soledad

Esta es una pequeña reflexion para los que nos sentimos solos...

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